Abbé Gaétan KABASHA

La realidad de la República Centroafricana

Experiencias vividas en la República centroafricana y las realidades socio.políticas.

Las guerras de África (Part 3)

Escrito por gaetan 28-08-2014 en analisis. Comentarios (0)

. La guerra dormida de Marruecos.

Marruecos es uno de los países del Magreb próspero y políticamente estable. Contrariamente a otros países africanos que adoptaron la república después de la colonización, Marruecos es una monarquía ancestral. Este hecho hace de él un país estable. Sin embargo, Marruecos es uno de los países con un conflicto bélico no resuelto aunque no ya sangriento desde muchos años: El problema de Sahara.

En la época de la colonización, Marruecos fue divido en dos: la parte que colinda con Mauritania pasó bajo el protectorado francés y la parte que tiene frontera con Argelia fue protectorado español. La división fue un acuerdo entre Francia y España en la famosa conferencia de Berlín que repartió África como un pastel sin consultar a ningún africano.

En 1956, después de ciertos enfrentamientos, Francia otorgó la independencia a la parte suya. España seguía gestionando el Sahara.

En 1968, en la parte del Sahara, empiezan las revueltas reclamando también la independencia. España se resistió a otorgarla. Por otro lado, Marruecos independiente reclamaba a Sahara como territorio suyo. En aquel año, un dirigente de independentista SIDI BRAHIM BASIRI es arrestado por los militares españoles y asesinado en la cárcel.

En 1973, nace POLISARIO (Frente Popular para la Liberación de Saguia el Hamra y Rio). El movimiento nace con objetivo de echar a España del Sahara y cobrar la independencia. Pero los fundadores no querrían estar bajo control de Marruecos sino que buscaban una independencia propia.

En 1975, aprovechando una cierta debilidad institucional en España, el rey de Marruecos, Hassan II ordena una marcha de sus ciudadanos para ocupar el Sahara. Se ha llamado la marcha verde. España se encuentra en un momento delicado. Duda entre disparar contra la masa o retirarse. Inicia una operación de evacuación de los españoles en lo que se ha llamado "operación golondrina".

En 1976, bajo presión de Marruecos, España sale del Sahara y deja una situación explosiva sin resolver. No entrega el Sahara a Marruecos pero tampoco deja al Sahara internacionalmente independiente. Directamente después, Marruecos ataca el territorio y empieza a bombardear las posiciones de los miembros de POLISARIO. Empieza una guerrilla de los saharuis contra Marruecos pero las fuerzas son desiguales. Muchos saharuis huyen al desierto de Argelia que es tradicionalmente su aliado y enemigo de Marruecos.

Desde entonces, la guerra nunca se acabó. La Unión africana reconoció al Sahara como país independiente, lo que hizo salir Marruecos de la Unión africana como protesta. El problema se trasladó a la ONU pero por intereses diversos, la ONU fue incapaz de resolver el conflicto hasta hoy. La resolución oficial propone un referendum de auto-determinación pero Marruecos sigue poniendo obstáculo para su celebración.

La situación actual no es una situación de guerra. Pero POLISARIO sigue luchando políticamente para hallar la hipotética independencia de Sahara. Los saharuis llevan décadas en los campamentos de refugiados en el desierto de Tinduf en Argelia esperando algún día volver a sus tierras.


Las guerras de África (Part 2)

Escrito por gaetan 26-08-2014 en analisis. Comentarios (0)

1. La guerra dormida de Senegal

Senegal no puede ser considerado como un país con inestabilidad o marcado por la guerra. Es uno de los país con mayor prosperidad del África del oeste. Últimamente, se cuenta en los pocos países con democracia en el continente. Sin embargo, lleva arrastrando una guerra no acabada desde tres décadas.

La historia de la guerra de Senegal empieza con la independencia de ese país.

Por entender mejor el problema de Senegal, hay que situarse geográficamente. El país está divido en dos, la parte norte que es la más conocida como Senegal cuya capital es Dakar y la parte sur llamada Casamance cuya capital es Ziguinchor. Para llegar a la parte sur, hace falta cruz otro país llamado Gambia. Esto dificulta la armonía entre los dos pueblos.

En la época de las independencias, Leopold Sedar Senghor prometió a los sureños la independencia propia si le ayudaran en la lucha contra la colonización. Lo hicieron pero cuando llegó la independencia de Senegal, no se cumplió la promesa. De repente, el norte enviaba al sur unos funcionarios agresivos que no respetaban las costumbres de los habitantes. La frustración empezó así hasta abocar en un conflicto armado.

En 1982, los habitantes de Casamance hicieron una manifestación que acabó quitando la bandera de Senegal en los edificios públicos. Este hecho fue interpretado como una declaración de guerra. La manifestación se reprimió con sangre. A partir de este momento, los habitantes del sur fundaron MFDC (Movimiento de las fuerzas democráticas de Casamance). El leader de esta agrupación fue el sacerdote Diamacoune Senghor Agustín. Se fundó también una rama militar llamada ATIKA.

Desde entonces, apoyados por Guinea Bissau, MFDC empezó a acosar a las fuerzas gubernamentales en unos enfrentamientos sangrientos. Entre ataques y contra-ataques, se piensa que murieron en los combates más de 5.000 personas.

Cansados de luchar, algunos miembros de MFDC quisieron negociar con el gobierno central. El padre Diamacoune Senghor era partidario de las negociaciones. Sin embargo, algunos más radicales no quisieron entrar en este camino. El movimiento se rompió en dos y luego en tres.

Con la llegada de la democracia en Senegal, el nuevo presidente democrático Abdoulaye Wade quiso acabar con el conflicto armado proponiendo un acuerdo. En el año 2001, se firmó unos acuerdos entre el presidente y Diamacoune Senghor.  Pero no se consiguió firmar acuerdos con todas las facciones.

En 2007, falleció el padre Diamacoune que era un interlocutor válido. Su muerte puso en entredicho los acuerdos firmados.  Desde entonces, después de un largo tiempo de tranquilidad, las facciones descontentas empezaron otra vez a tender emboscadas al ejército nacional.

En la actualidad, no se puede decir que el país está en guerra. Pero tampoco se puede decir que la guerra se acabó. Estamos ante un conflicto bélico dormido, todavía no resuelto del todo. El sucesor de Abdoulaye Wade, Macky Sall viajó al sur con el propósito de ofrecer su buena voluntad. Sin embargo todavía, no se ha llegado a un acuerdo global y definitivo.



Las guerras de África (Part 1)

Escrito por gaetan 25-08-2014 en analisis. Comentarios (0)


No toda África arde.

La generalización que se hace muchas veces sobre África en todo confunde mucho. La ignorancia sobre el continente y la simplificación debida a la pereza hace que muchos, en occidente, hablen de África como si se tratara de una sola entidad o un solo país. De repente, oyes decir cosas como estas: África va mal; Los pobres niños de África que mueren de hambre; todo es miseria en África; las guerras son incesantes en África... Muchas veces, esas afirmaciones no son mal intencionadas sino que son fruto de un desconocimiento del continente o una falsa compasión.

El tema que nos interesa aquí es el de las guerras. No toda África está en guerra. Bien es verdad que hay guerras en muchos países pero también es verdad que hay muchos países estables. Los hay que tuvieron una guerra pero que ya no la tienen y los hay que nunca tuvieron guerra desde la independencia.

También en este tema, hay que distinguir conflicto, guerra e inestabilidad.

Conflicto: Se habla de conflicto cuando dos o más individuos, grupos sociales, conjuntos ideológicos o naciones entran en confrontación y emprende acciones mutuamente contrarias con el objetivo de neutralizar o eliminar la parte rival. Un conflicto puede ser verbal, ideológico, político o bélico.

Guerra: Es la forma del conflicto más violenta que supone una confrontación armada entre dos grupos humanos o dos naciones. El objetivo de una guerra suele ser el control del poder, de los recursos naturales o humanos, la dominación del otro o la destrucción del enemigo. La guerra es siempre una prolongación del conflicto. Puede haber conflicto sin guerra pero no hay guerra sin conflicto.

En este sentido, no se puede hablar, a ciencia cierta que haya algún país sin conflicto. Los conflictos son algo habitual en todos los colectivos. Otra cosa diferente es la manera con la que se aborda cada conflicto. Muchos de los conflictos del mundo están latentes, otros completamente abiertos. Pero eso no significa que cada conflicto vaya a generar una guerra.

Inestabilidad: se habla de inestabilidad en un país cuando las instituciones no garantizan una paz duradera. En muchos casos, se trata de golpes de estado recurrentes, revueltas sociales preocupantes etc.

En África, hay muchos conflictos más o menos graves, guerras dormidas y guerras abiertas. En este análisis, nos dedicaremos a tratar las guerras latentes y abiertas.

De antemano, hay que decir que sobre 54 países oficialmente reconocidos en el continente africanos, 2 tienen una guerra dormida y 7 están abiertamente en una guerra. Eso significa que más de 45 países africanos pueden estar sumergidos en una cierta inestabilidad socio-política, en un conflicto más o menos preocupante pero no están en guerra.

Los puntos negros son focos de guerra.


La situación del cristianismo en África (part2)

Escrito por gaetan 20-08-2014 en analisis. Comentarios (0)

La situación del cristianismo en África (part2)

El caso de Nigeria.

  Merece la pena estudiar el caso de Nigeria aparte porque es muy llamativo y difiere enteramente de los demás países.

  Nigeria es un país federal más habitado de África. Tiene casi 160 millones de habitantes de los cuales la mitad son cristianos y la otra mitad musulmanes. El norte es mayoritariamente musulmán y el sur, mayoritariamente cristiano. Durante décadas, las dos religiones vivieron en paz sin enfrentamientos. El islam nigeriano es, de manera general, tolerante.

  El problema de Nigeria se sitúa básicamente en el reparto desigual de los recursos naturales y la corrupción política. Por un lado, el sur tiene la mayor concentración de recursos petrolíferos y tiene mejores infraestructuras. El norte es un tanto descuidado. Por otro lado, el país ha sido siempre dirigido por dictadores corruptos hasta muy recientemente. La corrupción entró en el corazón mismo de la administración y de todos los estratos sociales.

  Boko Haram nace en el año 2002 creado por Mohamed Yusuf. Inicialmente, Mohamed Yusuf tenía reivindicaciones sociales y económicas. Empezó criticando la corrupción de la sociedad. Para ganar adeptos, se dedicó a construir escuelas y mezquitas en el norte. Muchos musulmanes le siguieron viendo en él a un leader religioso íntegro.

  Todo cambia en el año 2009. El ejército ejecuta a Mohamed Yusuf de manera extrajudicial y mata a más de 700 seguidores en unos enfrentamientos sangrientos. A partir de allí, el grupo se radicaliza. Desde este momento, los radicales recuperan el movimiento y lo transforman en un grupo integrista con fines exclusivamente religiosos. Empiezan a quemar las iglesias, poner bombas en las asambleas de los cristianos y a ejecutar a todo musulmán que se opone a sus objetivos. Quiere controlar los estados federales del norte e imponer la ley islámica a todos.

  En la actualidad, Boko Haram que significa "La educación occidental es pecado", es un grupo terrorista peligroso pero no representa a los musulmanes nigerianos. La inmensa mayoría de los musulmanes nigerianos se oponen a sus métodos y sus objetivos.

Los cristianos del norte de Nigeria aguantan la brutalidad de esta secta con valentía. Muchos ya han pagado con su sangre pero se resisten a convertirse en musulmanes y mucho menos a ser miembros de Boko Haram.

Los casos de Sudán y La República centroafricana.

  En cambio la situación de Sudán es diferente. Este país cuenta con un norte enteramente musulmán y un sur completamente cristiano y animista. En 1983, el gobierno de Niemeri quiso imponer la ley islámica a todo el país lo que desató una sangrienta guerra de secesión que duró más de 20 años. El sur cristiano consiguió organizar un ejército (SPLA) y enfrentarse al norte durante décadas. Las potencias económicas se pusieron por medio por intereses económicos. En este caso, el conflicto religioso fue claramente alimentado por los poderes públicos.

  Al final, no hubo ni ganador ni vencido. La ONU aceptó la división del país en dos. En la actualidad, Sudán del norte es musulmán y prohíbe toda conversión al cristianismo y Sudán del sur que ve con malos ojos a los musulmanes. En cambio, la guerra que está teniendo lugar ahora en el Sudán del sur no tiene nada que ver con las religiones.

  En la República centroafricana, también estamos ante un mismo escenario en el que el norte está poblado por musulmanes aunque minoritarios con respecto al conjunto del país. Sin embargo, consiguieron armarse y crear un movimiento peligroso llamado seleka. En diciembre de 2012 atacaron el gobierno central y en marzo de 2013, deshicieron al ejército nacional y ocuparon el poder. Saquearon todos los bienes de la iglesia creando de paso un conflicto religioso que realmente no existía.

  Para defenderse, muchos jóvenes, ayudados por el antiguo ejército, se constituyeron en milicias de auto-defensa llamadas "anti-balaka". Empezaron un limpieza en toda regla de todo lo que huele a musulmán. Ahora, después de perder el poder por presiones de Francia y los países vecinos, los seleka amenazan con dividir el país en dos con un norte musulmán y un sur cristiano. La situación es tal que donde controlan los anti-balaka, se persigue a los musulmanes; y donde controlan los seleka, se molestan enormemente a los cristianos.

  En resumen, en esta parte de África, hay incertidumbre de los cristianos en muchas regiones por la presión de los integristas. Cuando los estados son frágiles y poco organizados, los fundamentalistas aprovechan para sembrar el terror. Donde hay estructuras fuertes del Estado, la cohabitación es bastante buena.


La situación del cristianismo en África

Escrito por gaetan 19-08-2014 en analisis. Comentarios (0)

La situación del cristianismo en África

  Antes de todo, tenemos que recordar que África es un continente compuesto de más de 54 países y centenares de tribus, lenguas, culturas y subculturas. Por tanto, no es una región homogénea tanto al nivel geográfico, político, cultural y religioso. Tan es así que para hablar de la iglesia en África, es importante precisar de qué parte del continente se está hablando.

  África se puede dividir en tres partes en cuanto a la situación de la Iglesia: El Magreb (Argelia, Marruecos, Libia, Túnez etc.), El Sahel, la África intermediaria entre el norte y el sur (Mauritania, Mali, Níger, Nigeria, Chad, Sudán etc.) y África sub-sahariana (todo el resto, es decir, el centro y el sur).

  Según te encuentras en una parte u otra, la situación de la Iglesia es diferente. No es lo mismo la iglesia en Argelia que en Angola; ni es lo mismo la iglesia en Nigeria que en Burundi. Las tres regiones presentan tres modos diferentes de existir de la iglesia.

  Por lo que se refiere a la persecución, conviene también definir este término para no caer en confusiones. Si se entiende por persecución, el conjunto de medidas oficiales  tomadas por un poder público para impedir la profesión de fe cristiana a los ciudadanos, no se puede decir rotundamente que hay persecución de la Iglesia en África de manera general. Pero si persecución significa el conjunto de obstáculos más o menos apoyados por los poderes públicos para impedir la expansión del cristianismo o la influencia de la iglesia en la vida política y social, se puede hablar de persecución de manera visible en el África sahariana y de manera invisible en algunos otros países del sur.

1. Los países magrebíes.

  Son países casi enteramente musulmanes. La tradición cristiana desapareció con la expansión del Islam en el siglo séptimo. De paso, barró por completo toda una esplendor religioso de los primeros siglos. Hay que recordar que allí vivieron los grandes padres de la Iglesia, teólogos y santos como Orígenes, Tertuliano, San Atanasio, san Cipriano, San Agustín etc. En aquellos siglos, la iglesia del norte de África era un referente importante en las tomas de decisión de la iglesia universal. Muchos concilios y sínodos se celebraron allí.

  El Islam llega al Magreb en el siglo VII. En aquella época, se destruye Cartago y se expulsa a los bizantinos. Los habitantes están forzados a abandonar el lugar o a convertirse al islam. A finales del siglo VII, ya todo el Magreb es musulmán. Desde entonces, el cristianismo no ha vuelto a ocupar un lugar destacado en esas tierras. Sin embargo, en algunos países, quedaron pequeñas comunidades coptas como en Egipto, generalmente, toleradas. Ahora, con el resurgimiento de los integristas, esas comunidades minoritarias tienen más dificultades para sobrevivir.

  Con la colonización, algunos misioneros volvieron a intentar evangelizar el lugar pero no consiguieron arrancar el islam de los corazones de los habitantes. Cuando se acabó la colonización, quedaron muy pequeñas comunidades cristianas. En la actualidad, se cuenta más o menos 400.000 cristianos en Túnez, Argelia y Marruecos sobre un total de 85 millones de habitantes, es decir, un 98% de musulmanes.

  Las constituciones de esos países garantizan la libertad religiosa. Sin embargo, entre la presión de los grupos fundamentalistas por una parte, la cultura altamente musulmana por otra y el miedo a todo lo que viene de Occidente por otra, los cristianos viven en medio de la discreción y de una cierta persecución.

  La mayoría de los cristianos en esos países son extranjeros (cooperantes, empresarios, trabajadores de fábricas, estudiantes, ONGs). Los autóctonos son muy pocos y casi invisibles. La conversión al cristianismo está socialmente o prohibida o reprimida. Me contaba un amigo misionero que es casi imposible encontrar una biblia en alguna biblioteca de esos países. Los estudiantes que quieren hacer alguna investigación sobre la Biblia, acuden a la casa de los misioneros y la leen a escondites.

  Los misioneros no se atreven a hablar abiertamente de Jesucristo. Muchos optaron por una presencia activa pero callada. Gestionan los orfanatos, las residencias de ancianos, los hospitales etc. Es para ellos, la única manera de testimoniar del Evangelio sin necesidad de predicar.

  "Los seguidores de Jesús en estos países viven en clandestinidad, bajo nombre, cultura y   tradiciones musulmanes..., o fuera de la tierra en la que nacieron. Aunque las leyes garanticen   la   libertad religiosa, en muchas ocasiones, se impone la tradición: las comunidades católicas son   toleradas, pero el anuncio explícito de Jesús, las catequesis o las celebraciones en  medio de la   sociedad son algo inconcebible. Esta realidad se traduce en obstáculos y dificultades para   aquellos que quieren vivir su fe fuera del islam ... "

  En los últimos años, los evangélicos y pentecostales americanos intentaron impulsar la evangelización. Pero, la policía les detiene y les expulsa. Está prohibido enseñar el cristianismo a los autóctonos.

  Siempre que hay alguna revuelta social, como siempre, las minorías son el chivo expiatorio. Tan es así que en los años 1990, muchas iglesias de Argelia fueron blanco de los atentados. Se mató a los monjes trapenses etc. En la actualidad, los coptos de Egipto son víctimas de los insurgentes hermanos musulmanes. Muchas de sus iglesias están destruidas.

En resumen, oficialmente se tolera el cristianismo en la Constitución. Pero socialmente, se lo reprime y en la práctica, no se tolera ninguna conversión.

2. La iglesia en los países del Sahel.

  En estos países, salvo algunos casos, el norte es mayoritariamente musulmán y el sur, mayoritariamente cristiano. En muchos casos, las dos religiones tienen una buena representación en las instituciones y la cohabitación es bastante buena. Las constituciones garantizan la libertad religiosa. Podemos citar el caso de Costa de Marfil, Chad etc. Pero hay otros casos en los que los enfrentamientos son muy constantes. Los países que colindan con el Magreb tiene una mayoría musulmana y cuando más vas abajo, te encuentras con una fuerte presencia cristiana.

Aquí están las estimaciones de musulmanes y cristianos en algunos países:

  Costa de Marfil: 34% cristianos y 27% musulmanes

  Niger: 94% musulmanes

  Burkinafaso: 60% musulmanes y 23% cristianos

  Benin: 35% cristianos y 24% musulmanes

    Nigeria: 50% cristianos y 50% musulmanes

  Camerún: 69% cristianos y 35% musulmanes

  Chad: 55% musulmanes y 35% cristianos.

  Los enfrentamientos religiosos vienen motivados, en general, por los grupos integristas que quieren imponer la ley islámica en el norte y luego extenderla a todos. En este caso, no es fruto de la política nacional de represión contra la iglesia cristiana sino que tiene origen en el espíritu fundamentalista de algunos grupos minoritarios musulmanes. Tan es así que esos grupos no dudan en emprender conflictos incluso contra la población musulmana moderada.

En Mali por ejemplo, los jihadistas del Mujao, AQMI etc. no luchan contra los cristianos sino contra un estado que mayoritariamente es musulmán. En Nigeria, el grupo integrista Boko Haram no es representativo ni de las instituciones públicas ni de los musulmanes en general. Allí, el grupo quiere imponer la sharia en todo el norte de Nigeria mayoritariamente musulmán.

3. Los países del sur.

  Globalmente, la libertad religiosa está garantizada en todos los países del sur. No hay ningún caso donde realmente se puede hablar de persecución abierta. La evangelización es libre; las asambleas están permitidas; las conversiones no son objeto de polémicas. Allí el cristianismo es mayoritario pero también dependiendo de países, el islam tiene una buena representación.

  Sin embargo, aunque no se pueda hablar de persecución, existen, en algunos países, mecanismos motivados por los poderes públicos para acallar la voz de la iglesia mediante la prensa, las intimidaciones e incluso cárceles o ejecuciones extra-judiciales. Pero, esto se hace contra los casos selectos de los dirigentes eclesiales y no contra los cristianos en general. En otros casos, se utiliza la división étnico-regional dentro de los sacerdotes y obispos o la división religiosa entra las diferentes confesiones cristianas favoreciendo a las sectas más fáciles de corromper. Corrompiendo a la cúpula, se consigue el silencio cómplice de la Iglesia. El origen de estas actuación es el miedo de ver la iglesia alzar la voz contra las violaciones de los derechos humanos, la corrupción, la dictadura etc.

  En muchos países, poco a poco, la iglesia se ve arrinconada, mermada y acallada. No se atreve a denunciar la situación lamentable en la que se encuentran los ciudadanos. Algunos curas o pastores se arriman al poder para aprovechar de los favores a cambio de su complicidad o su silencio. De repente, los pocos que se atreven a denunciar las injusticias, se encuentran aislados y se convierten en un blanco fácil del poder. ¿Se puede llamar eso persecución o corrupción o falta de valentía?

  Dónde hay guerras en esta parte de África, no se trata de guerras de religión. En la mayoría de casos, se trata de guerras étnicas o regionales. El genocidio de Rwanda no fue dirigida contra la iglesia de manera particular ya que la mayoría de los hutus y tutsis eran cristianos. Sin embargo, en Rwanda murieron 4 obispos y cientos de sacerdotes y religiosas. Pero, aunque su muerte tenga que ver, de alguna manera, con su estatuto de religiosos, no fueron asesinados por ser cristianos sino por pertenecer a una etnia u otra.

  La guerra de Congo tampoco tiene algo que ver con la religión. Lo mismo ocurre actualmente en el Sudán del sur donde los enfrentamientos oponen a los nueres y los dinkas, todos cristianos.

Para las estadísticas:

  - sobre 54 países africanos, 31 son de mayoría cristiana frente a 21 de mayoría musulmana.

  - 46% de los africanos son cristianos, frente a 40% musulmanes.

  - Cada año, se bautiza a más de 3.000.000 de nuevos cristianos en África.