Gaétan KABASHA

anécdotas

La semana santa con miedo

Escrito por gaetan 03-04-2010 en General. Comentarios (1)

La semana santa con miedo

Estamos celebrando una semana santa especial en nuestra diócesis. Muchas parroquias están bajo miedo de los rebeldes llamados "Tongo Tongo". Esos son ugandeses que hace más de veinte años combaten el gobierno del presidente Yoweri Museveni. A lo largo del tiempo, se vieron vencidos por el ejército oficial ugandés y tuvieron que salir del país hacia la República democrática del Congo, en la parte menos protegida del norte este. Durante todo el tiempo que estuvieron combatiendo en el norte de Uganda, dejaron detrás de ellos miles de muertes y cogieron miles de rehenes.  En algunos sitios, vaciaron las escuelas, transformando a los niños en combatientes. Es por eso que su jefe llamado Joseph Koni está siendo perseguido por la justicia internacional por los crímenes de guerra.

Cuando entraron en el Congo, el ejército de Museveni, bajo acuerdo del presidente de Congo, les persiguió. Nadie aquí podía imaginar entonces que pudieran dispersarse hasta aquí, cruzando miles de kilómetros andando, y dejando detrás de ellos llantos y amargura. Cruzaron todo el Congo. Algunos de ellos se quedaron en la parte de Ituri, otros en Dungu, otros en las partes menos habitadas de Ango-Digba y llegaron a la República Centroafricana entrando por Bambuti y Obo, las dos localidades siendo parte de la diócesis de Bangassou. Cuando entraron en Obo, hace poco más de dos años, cogieron a muchas personas y se quedaron con ellas hasta hoy. Alguna chica consiguió escapar de ellos y pudo contar todo lo que hacen en medio de la selva. Las chicas raptadas se convierten en mujeres de los jefes y los chicos aprenden a manejar las armas por fuerza. Todo el mundo pensaba entonces que el ataque era algo anecdótico y que el ejército nacional de Centroáfrica iba a expulsarles. No fue así.

El gobierno centroafricano firmó algunos acuerdos con el de Uganda para que los militares de Uganda pudieran acamparse en Obo con sus armas y municiones afín de llevar a cabo los ataques contra esos "Tongo Tongo", título dado a esos rebeldes ugandeses convertidos en rebeldes sin fronteras. Este nombre significa en Lingala "los que madrugan mucho" y vienen de los congoleños. Inicialmente se llaman LRA (Lord Resistance Army).

Cuando llegó el ejército ugandés, no volvieron a atacar directamente a los habitantes de Obo sino que empezaron a dispersarse otra vez, pasando por la selva que separa Obo de otras ciudades y empezaron a atacar otros poblados. Entre tanto, los habitantes de los poblados cercanos a Obo entraron por miedo en Obo y no se atreven hasta hoy a regresar o a ir a sus huertos, lo que provoca el hambre en la localidad.

Este año ha sido particularmente horroroso para nuestra diócesis. En Febrero, contra toda previsión, atacaron la ciudad de Nzacko (60 km al norte de Bakouma y 200 km al norte de Bangassou). Entraron en el mercado, cogieron todo lo que se come y se viste y llevaron a unas cincuenta personas. Unos días después, liberaron a muchos rehenes que habían andando casi doscientos kilómetros en la selva con más de cincuenta kilos sobre sus cabezas y bajo amenaza de muerte en todo momento. Mataron a dos personas.

Pocos días después, atacaron la localidad de Yalinga (60km de Nzacko más al norte). Llevaron también a unas cuantas personas. Desde entonces, no han dejando de sembrar pánico. En Rafai, atacaron dos veces: la primera vez, entraron en la Misión católica, encontraron a dos cooperantes franceses que obligaron a abrir todas las puertas de los curas. Saquearon todo lo que se podía llevar entre otras cosas la radio de comunicación. Gracias a Dios no hicieron daño a los cooperantes pero les hicieron tanto miedo que en cuanto pudieron, cogieron el avión, rumbo a Francia, dejando así las escuelas en las estaban enseñando. La segunda vez, en lugar de atacar Rafai centro, entraron en la localidad periférica llamada Agumar. Parece ser que esos cruzaron el río desde el Congo. Llegaron con tanta rabia que mataron a nueve personas a machetazos limpios. Llegaron hasta a quemar toda una familia en su casa. Ese acontecimiento fue a la base de la desesperación de la población. Todo el mundo dejó la ciudad para esconderse en la selva. Las hermanas franciscanas del Espíritu Santo salieron hasta Bangassou, cerrando así casi definitivamente las escuelas que estaban llevando. Rafai se ha convertido en una ciudad muerta y  la muerte anda por allí. Muy cerca de allí, en Dembia, mataron a algunas personas y llevaron otras.

En este momento, todo el mundo tiene miedo. nadie sabe qué esquema se utilisaría para acabar con esta situación de ni paz ni guerra. Los militares ugandeses no parecen hacen gran cosa. Los de nuestro país tampoco entran en la selva para perseguir a esos rebeldes. La gente está en la confusión.

Esta semana santa se está haciendo en un clima de desosiego interior. En Bakouma, teniendo a AREVA cerca, tenemos un mínimo de seguridad. La empresa francesa está ha conseguido convencer al gobierno para que ponga unos militares de manera permanente en la zona. También, bajo autorización oficial, todos los que tienen armas de casa, reconocidas o no, pueden protegerse con ellas. En la actualidad, encuentras en la calle a gente armada sin ser militar. A ver si llegan a evitar un ataque.

En otras parroquias de la diócesis no es así. En Obo, se está haciendo la semana santa rodeados de militares del gobierno por si acaso. En Rafai, el obispo ha tenido en coraje de ir allí a hacer el vía crucis donde hace poco se mató a gente. Es un gesto simbólico y un comportamiento de heroísmo de parte suyo.

Necesitamos una oración especial para que podamos salir de esta confusión. Con la oración de todos los que nos quieren, Dios nos escuchará. Todo con amor, Gaetan

 

 

Rodeado de rebeldes

Escrito por gaetan 29-03-2010 en General. Comentarios (0)

29 marzo 2010

Los días pasan muy rápidamente. Muchas cosas han sucedido durante los últimos días. En estos momentos, parece que estamos rodeados de muchos grupos armados. Después de un viaje rápido a Bangassou para saludar al obispo y recuperar mi ordenador que traía de España, me fui a visitar las comunidades alineadas sobre la ruta de Zabe. Pasé naturalmente por donde estamos construyendo el puente GINIGO para ver la evolución de los trabajos y pagar a los trabajadores.

A mi vuelta el domingo 21 de marzo, me enteré de que otra vez la parroquia de Rafai (150km al este de Bangassou) había sido atacada por los rebeldes ugandes LRA de Joseph Koni. Esta vez han sido de una virulencia fuera de común. Entraron en la localidad de Agumar, mataron a nueve personas unas a machetazos, otras quemándolas en sus casitas. nadie sabe porque vinieron con esta violencia cuando en otras ocasiones y localidades, cogen generalmente de comer sin hacer daño a las personas. Parece ser que la población de Agumar también consiguió coger un rebelde que despezaron de manera desagradable. Dicen que los atacantes venían del Congo democrático y habían atravesado el río Mbomou que está muy cerca de Rafai. Ese ataque provocó un miedo inhabitual en la zona.  Ahora ya no estamos seguros de lo que puede pasar de  un  momento a otro. En todas las localidades de la diócesis de Bangassou, hay rumores y falsas noticias. Las hermanas franciscanas de Rafai han decidido dejar la ciudad, cerrando las escuelas y dejando todas las actividades pastorales que hacían. Están todas en Bangassou. Los curas de Obo, están bloqueados y no tienen seguridad de poder salir en caso de emergencia. El cura Clotaire que tenía que ir a Zemio se ve obligado a quedarse en Bangassou esperando que el camino esté más seguro.

Pocos días después, me enteré de que en la zona que acababa de visitar (ruta Zabe), un grupo armado generalmente conocido como "les braconiers" había entrado en la selva protegida. Es un grupo de sudaneses, potentemente armados, que salen de su país cada año en esta época de calor, atraviesan miles de kilómetros en la selva con sus asnos y caballos en busca de marfil de los elefantes. Circulan en la selva de Centroáfrica sin tener miedo a nadie. A veces, entran en los poblados para intercambiar la carne contra los otros alimentos. Fue así que ante ayer, llegaron a la localidad de Ginigo (60 km de Bakouma), a doscientos metros del puente en construcción, encontraron a algunos campesinos a los que exigieron traer comida del poblado. Ellos no matan a gente en general pero siempre es una amenaza para la zona. Los rumores están circulando según los cuales habrían matado a más de sesenta elefantes cerca de mi parroquia. Esto significa que toda la reserva de elefantes de la zona se apaga este año.

En el mismo día, los rebeldes ugandeses quisieron atacar a la localidad de Dembia, también en la diócesis de Bangassou. Esta vez encontraron al ejército y no pudieron hacer gran cosa.

Por lo visto, no vamos a pasar la semana santa en paz. Toda la diócesis de Bangassou está bajo presión de esos elementos peligrosos. Pido a todos que recen por nosotros y también por esos grupos extranjeros que molestan nuestro país para que también lleguen a resucitar con Cristo. Todo con amor, Gaetan

Una gira pastoral especial

Escrito por gaetan 10-11-2009 en General. Comentarios (0)

Una gira pastoral especial  (padre Gaetan)

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Esta historia se pasa en la parroquia de Bakouma, diócesis de Bangassou, República centroafricana.

El lunes dos de noviembre, decidimos yo y mi compañero cura, abbé Max visitar nuestras comunidades lejanas donde teníamos que ir andando. A pesar del paludismo que me había puesto en la cama durante una semana bajo suelo, nos pusimos en marcha muy temprano. Habíamos programado decir la misa de los difuntos en alguna comunidad a 60 km donde teníamos planeado dejar nuestro coche para seguir la gira a pié.

El viaje fue muy sencillo hasta Guinigo donde estamos construyendo un puente romano que todavía no está acabado. Allí dejamos el coche. La comunidad cristiana nos estaba esperando. Llegamos bien. A las doce de la mañana, cuando nos preparábamos para la misa, llegó el responsable de la comunidad cercana más allá del puente, donde pensábamos dormir. Sus noticias eran alarmantes. Nos dijo que en su poblado, un muchacho de dieciséis años había desaparecido en la selva desde tres días. Todo el mundo estaba movilizado en su búsqueda. Se había arrastrado toda la selva cercana sin encontrar nada y todo el pueblo estaba en una desesperación.

Al acabar la misa, nos pusimos en marcha andando. Algunas personas nos ayudaron llevando nuestro equipaje sobre las bicicletas o sobre la cabeza. Max y yo, nos pusimos a andar. Llegamos al poblado de Ouago hacia la noche. Todo el mundo estaba en estado de desánimo. Durante todo el día, todos los hombres del pueblo habían estado rastreando toda la selva cercana sin ninguna huella del desaparecido. La madre del chico estaba desesperada. Hacía ya tres días que no había ninguna noticia de él.

Aquí, en esas circunstancias, los comentarios apuntan al misterio. Se decía que los hombrecillos de la selva llamados “kalakungba” le habían llevado lejos. Esos son seres casi humanos, pequeñitos, enanos dotados de una fuerza supra-humana. Dicen que circulan en la selva y de vez en cuando, cogen a personas humanas como rehenes y les hacen circular en la selva durante meses e incluso años para soltarlas en algún poblado lejano. Dicen que en el pasado, llegaron hasta a soltar una persona a más de quinientos kilómetros lejos de su casa. Citan nombres de personas que han tenido esa fastidiosa experiencia. Como soy el único quien no cree en esas historias, la gente me ve con ojos de incredulidad.

Dormimos y el día siguiente, después de una misa rezando por el catequista de la comunidad que se murió hace tres semanas (de brujería naturalmente), seguimos nuestro camino hacia el pueblo de Zabe. Llegamos otra vez la noche.

El jueves, hacía las dos de la tarde, oímos un grito de la gente. El muchacho desaparecido acababa de aparecer en la selva cerca de Zabe. Lo he podido interrogar personalmente para saber lo que le ha pasado:

-          ¿Como te fuiste a la selva?

-          Me fui para arreglar mis trampas de animales como de costumbre. Entonces, oí una voz parecida a la de un amigo conocido que me llamaba.  Seguí la voz. No tenía ya la capacidad de decir que no. Entonces la voz me introdujo en la selva profunda. Durante el día, andaba y durante la noche, dormía en los árboles. Cuando llovía, me escondía en los bosques.

-          ¿Que comías durante los cinco días que estuviste en la selva?

-          Comía los pequeños frutos de la selva que encontraba.

-          ¿Cómo lograste salir de la selva?

-          En el último momento, la persona que me hablaba se mostró a mí. Era una mujer pequeñita. Me dirigió cerca del pueblo de Zabe y se alejó de mí. Fue entonces cuando el dueño del huerto donde me dejó me encontró y me trajo aquí.

 

No pude saber hasta que punto ese muchacho decía la verdad o inventaba las cosas según sus creencias porque la gente que estaba asistiendo a mi interrogatorio encontraba ridículas mis preguntas y no me dejaba seguir más. Todo el mundo, hasta mi compañero cura, está convencido de que la señorita en cuestión era de esos personajes llamados “kalakungba”.  Pero lo cierto es que ese muchacho desapareció durante cinco días y cinco noches. Llovía intensamente cada día y cada noche. Conocía muy bien la selva cerca de su pueblo. Apareció en el pueblo vecino (10km), intacto, sin herida ni cualquier huella de sufrimiento o de haber pasado cinco días bajo intemperie. ¡No deja de ser misterioso!

El viernes, acabamos nuestra misión para regresar a Bakouma centro. Nos pusimos a andar hacía el coche. Había llovido toda la noche. Así que estábamos rodeados de roció y de andábamos en el barro. Pero lo más difícil fue el viaje con coche. Entre las ruedas que ya no tienen nada para aguantar el barro y los árboles caídos en medio del camino, pasamos  cinco horas para parcorrer sesenta kilómetros con coche. Debo decir que la pequeña moto sierra recién recibida no me ha servido mucho. Me valdría una grande de al menos ochenta centímetros de lámina.

En todo caso, el regreso a la parroquia fue para nosotros un motivo de alegría.

 

 

BRUJERÍA6

Escrito por gaetan 15-09-2009 en General. Comentarios (0)

Esta ha sido la semana de la brujeria. Es una semana de prueba para mi. Estoy tachado de proteger a los asesinos (brujos) y no tener en cuenta de la realidad de la cultura. Efectivamente, aquí nadie muere por causa natural. Cuando alguien muere, se busca al que le ha matado. Siempre ha habido que se ha llevado su espíritu de manera mística. Todo el mundo lo cree desde los catequistas hasta el último de los paganos. Creo que me ven como un idiota que no entiende nada. Sin embargo, yo también soy africano pero de otra cultura.

Hace pocos días, después de la aventuras de los brujos del hospital, se murió un achico que formaba parte del coro de la comunidad cristiana situada a 10 km de la parroquia (Lengo). Llevé su cadaver a la familia con mi coche.

Dos días después las noticias me llegaron que la familia del difunto había pegado mortalmente a una pareja de pobres bien conocida en mi parroquia. El marido ya había sido acusado de brujeria varias veces y varias veces, después de asegurar con tada tranquilidad que es brujo, había sido encarcelado varios años. El mismo afirma que es brujo. Sigo esperando que venga a explicarme un poco como hace para comer místicamente a una persona pero de eso se trata. El brujo como el corazón de su víctima sin tocarlo, haciendo simplemente unos rituales o una prácticas.

Al final, una buena mañana, llega a mi puerta la señora. Andaba a penas. Llegó llorando, implorando la compasión. Me decía: “padre, solamente tú me puedes salvar. Tengo que quedarme aquí. No me voy a mover de aquí. Ten piedad de mi”. Son esas circunstancias en las que no sabes que decición tomar. La única actitud valable para mi es guardar la sangre fría y no caer en emociones y sentimientos. Le expliqué que no podía dejarla vivir en la parroqua. Ya tengo a dos brujas a las que he dado casitas delante de mi despacho y si sigo haciendo un poblado de brujos, acabaré creando más problemas que soluciones. Hay  un risgo de que los masacren todos el mismo día y ante la parroquia!

Le di una caja de comidas y le dejé ante mi despacho y me fui a la alcardia. Esos casos tendrían que ser tratados por el ayuntamiento. Fui a negociar  para que el ayuntamiento le buscara un sitio donde quedarse en toda seguridad. Evidentemente sé que iban a aceptar en el momento que estoy por respecto a mí pero que después no iban a hacer nada. Nadie quiero que se tenga piedad de esa gente.

Al volver, la señora se había ido. Envié dos personas del grupo “justicia y paz” para seguirla y ver a donde se iba sin fuerza. Le encontraron en el camino y les explicó que tenía una pariente a unos 5 kilómetros donde pensaba hospedarse.

El día siguiente, me fui al lugar para darme cuenta de que ha llegado a su destinación. Lo del ayuntamiento estaba ya olvidado. Le encontré todavía en el camino pero esta vez con su marido que se había separado de ella cuando les cazaba como los conejos en los bosques. Paré el coche para ver si podía ayudar en algo. Me dijeron que sabían adonde ir por allí, en algún poblado que, al mejor, todavía no sabía nada de su fama de brujos.

Estoy esperando que algún día, el marido venga a mi despecho para pedir lo que sea. Aprovecharé para que me expliquer como funciona la brujeria y al mejor esto sera otra anécdota.

BRUJERÍA5

Escrito por gaetan 15-09-2009 en General. Comentarios (0)

Las historias de brujería abundan en esta parte del mundo. En la República centroafricana, de manera particular, la gente cree en la existencia del diábolo más que en la de Dios. Eso fue el motivo por el que decidí hacer una gran conferencia sobre el caso.

La conferencia que juntó a varios representantes de las múltiples capillas que tenemos se tenía que desarrollar en la localidad de Zabe, a unos 72 kilómetros de Bakouma. Me había desplazado con el obispo que estaba de gira pastoral. Aproveché de su presencia para darle también una parte de la instrucción sobre la brujería.

Siendo casi ignorante en la materia, empecé preguntando a gente en que cree en este campo bastante amplio. Fue entonces cuando me di  cuenta de la creencia profunda de mis cristianos. Me dijeron que el la zona de Bakouma, se encuentra fácilmente a gente que tiene la capacidad de transformar a otras personas en animales. Se trata de ir en la selva, hacer una trampa para un animal con la intensión de hacer daño a una persona a distancia. Cuando el animal cae en la trampa, la persona fijada cae en el mismo instante gravemente enferma, con una enfermedad rara, desconocida. Todo el tiempo que el animal está agonizando, la persona agoniza. Cuando el que ha tendido la trampa libera al animal, la persona se cura en el mismo instante. Cuando el animal muere en la trampa, la persona también muere instantáneamente. ¡Qué raro! Pero la gente te dice que esto es indudable. Muchos dicen haber visto con sus ojos cosas semejantes, casos en los que se detuvo al malvado y liberó a la victima.

Otro tipo de brujería que existe en la zona es el de la gente que tiene la capacidad de transformarse en animales marinos por ejemplo en cocodrilos. Esos suelen hacer daño en agua. Cuando vas a atravesar con un piraguas, te cogen debajo del agua y te comen algunas partes del cuerpo. Se llaman talimbi. Todos los que viven cerca de algún río creen en esto de manera incomprensible.

Me dijeron también que hay personas que tienen el poder de viajar la noche volando como pájaros sobre un cesto. Esos son capaces de hacer distancia inauditas como por ejemplo ir de África a Europa en una misma noche. Se cuenta que algunos hacen accidentes sobre las iglesias etc.

Otra brujería que hay en la zona es la de la gente sobre todo cazadores que tienen el poder de transformarse en árboles o pequeños animalillos cuando cruzan con un animal salvaje inesperado dentro de la selva. La gente me aseguró que casi todos los cazadores de la zona tienen esa brujería.

Otro tipo es el de las personas capaces de hacer un nudo en su casa y así sencillamente impedir que el huerto de alguien produzca de manera conveniente; impedir que los yacimientos de oro o diamantes produzcan algo etc. Hay muchos yacimientos que fueron abandonados por una creencia semejante.

Hay también brujos que tienen la posibilidad de enviar un rayo a alguien no deseado para matarlo. Es que aquí nadie muere de manera natural. Toda muerte viene de alguien  o de algo. Se tendría que vivir eternamente sobre la tierra si no hubiera habido la maldad del hombre. Eso sería el resumen de la creencia local.

A parte de la brujería, hay también otros tipos de creencia que yo cualificaría de supersticiones: eso es por ejemplo el caso de las amuletos que se encuentran fácilmente sobre el brazo de cada niño para protegerle contra las enfermedades, los males espíritus, el mal comportamiento. En el fondo, se protege contra la muerte.

Otro tipo de superstición es el que defiende a una categoría de personas de comer tal o tal cosa cuando se admite la misma comida a otra categoría: por ejemplo, aquí las mujeres no pueden comer la tortuga bajo el riesgo de desarrollar la barba.

El otro nivel de creencia se encuentra en los malos espíritus. Aquí se cree en lo que se llama “mamiwata” o espíritus del agua. Muchas veces, se me ha traído con trastorno mental esporádica diciendo que estaban poseídas por los males espíritus del agua. Se me dice siempre que cuando los espíritus entran en la muchacha, ésta tiene la tendencia a ir al río corriendo. Todavía no he llegado a entender eso.

En las zonas de diamantes, mucha gente cree que si no se hace sacrificios al espíritu del agua o de las piedras preciosas, no se cogerá nada en la explotación. De hecho encuentro siempre cerca de los ríos, algunos indicios de sacrificios al gran diablo que ofrece el diamante. A veces, mis cristianos me preguntan si tendrían ellos también hacer algo en ese sentido para ganar diamante porque parece ser que los que sacrifican tienen realmente algo.

Todas esas creencias concentradas en una misma zona hace que la gente vive siempre con miedo a la muerte. Nadie acepta la muerte. Siempre se está acusando a los más desfavorecidos físicamente, con la edad, socialmente de brujos. En muchos casos, son los ancianos o ancianas sin protección que sufren de esas acusaciones. Varias veces, hemos tenido que intervenir a la policía para defender a algunos acusados injustamente. Pero, tengo que decir que lo tenemos difícil porque de una parte, la mayoría de los cristianos creen en la brujería y en los brujos superpotentes y por otra, quizá más grave, el estado centroafricano reconoce oficialmente la existencia de la brujería. El código penal de la República centroafricana castiga la brujería. Conozco a unas cuantas ancianas encarceladas para quince años por brujería.

Al final de mi conferencia en la que he aprendido en lugar de enseñar, he llegado a la conclusión inequívoca: Aquí se puede tener la fe en Jesucristo y en la brujería sin sentir contradicción alguna.